|
|
Educando a nuestro perro
| | |
| |

cómo educar a |
|
| | |
| |

enseñarlo a i |
|
|
 |
CÓMO EDUCAR A TU PERRO
Un cachorro es un cuaderno en blanco en el que podrás escribir todo lo que quieras... podrás perfilar su carácter y su comportamiento a tu antojo, siempre y cuando seas constante, paciente, justo, respetuoso, y cariñoso con él. Todo lo que le vayas enseñando desde el primer día, lo aprenderá con ganas especialmente si usas el buen criterio, el premio y el "castigo" en justa medida. Y todo contará para el futuro. Para un futuro que será más hermoso y placentero para ambos cuanto más te hayas esforzado tú en las primeras semanas y meses de convivencia... si tú fracasas, tu perro será un maleucado caprichoso e intratable, pero si o haces bien... tendrás muchos, muchísimos motivos para sentirte orgullosos de él (y él de ti).
A nadie le gusta un perro desobediente e incontrolado, por lo que cuanto antes comiences su entrenamiento, mejor. Una de las primeras cosas que deberás enseñar a tu cachorro es a reconocer su nombre. Utilízalo con tanta frecuencia como puedas para llamar su atención: cuando le felicites, y cuando le das de comer... Pronto aprenderá a responder a su nombre cuando le llames. La repetición es importante cuando se entrenan cachorros. Y recuerda que debes tener paciencia. Aquí tienes algunos trucos para el adiestramiento:
Sigue una pauta de dos sesiones de entrenamiento cada día, de 5 minutos de duración.
Para evitar la confusión, usa el mismo tono y palabras para ciertas órdenes.
Ponte serio (que no brusco), para que tu cachorro aprenda que debe tomarse el entrenamiento en serio.
Si pierdes la paciencia, tu cachorro lo percibirá y el entrenamiento será más difícil. Intenta estar calmado.
Nunca golpees a tu cachorro, ni le levantes la voz. Usa los mismos elogios cuando proceda, y un firme "No" cuando debas corregirle.
Termina las sesiones de entrenamiento hablandole en tono cariñoso y alegre.
CONSEJO:
Acostumbra a tu cachorro a llevar un collar blando desde el principio. Después de un tiempo, añade una correa corta y ligera y déjate llevar por él sin tirar de ella durante algunos días. El objetivo es acostumbrarle a caminar contigo sin que tire. Si corre, o se retrasa, un suave tirón es todo lo que deberás hacer. Quédate cerca de él para que no sienta deseos de soltarse.
|
|
 |
ENSEÑARLO A IR AL "WC"...
Hazte a la idea de que de que tu cachorro va a tener "accidentes" a la hora de hacer sus necesidades. Sencillamente, el animal aún no controla su vejiga.
En las etapas iniciales de la educación, es importante estar atento, y detectar cuándo el perro va a hacer sus necesidades. Recuerda que tu cachorro necesitará hacerlas nada más despertarse, después de comer, y de cualquier periodo de máxima actividad (juego o paseo). Mantente alerta ante determinados signos, como la inquietud, olisquear y dar vueltas en círculos... Cuando los detectes, para evitar que haga sus necesidades donde tú no quieras, acuérdate de cogerle en volandas cada una de estas veces y llevarlo al sitio que hayas elegido para tal menester, tanto si es dentro de casa sobre una base de periódicos, como si es en la terraza, o en el jardín... Cuando lo haya hecho, prémiale con un sonoro "muy bien", una palmadita cariñosa, una gran sonrisa y algún premio (un trocito pequeño de galleta, de pan duro, de jamón york, de pollo, o de snack especial para perros. Si tienes paciéncia y constancia con esto, en pocos días, hará sus necesiades en el lugar que hayas escogido para ello, porque habrá aprendido que hacerlo donde tú quieres, tiene recompensa.
OBSERVACIÓN:
No castigues los accidentes: no le regañes bruscamente, ni acerques su morro a los excrementos. No lo entenderá, le inspirará miedo, y lo más probable es que aprenda a hacer sus necesidades cuando esté seguro de que no andas cerca. Simplemente tutiliza un NO con tono contundente y lleva al cachorro hasta el lugar que hayas determinado para hacer sus necesidades, dile "pis ahí", por poner un ejemplo (ha de ser algo corto, y siempre lo mismo para que el cachorro pueda relacionarlo). Después, acaricialo.
Solamente has de "reñirle" del modo explicado anteriormente, en el preciso instante en que le veas haciendo sus necesidades fuera de su lugar. Si ves por la casa algún excremento, y hace tiempo que lo hizo, por mucho que te empreñes, no comprenderá lo que quieres de él, y le crearás confusión.
|
|
|
|