Cómo asear a tu cachorro


 

 

Selección de un cepillo

 

Un cepillado periódico sirve para limpiar el pelo. También permite examinar si hay pulgas, garrapatas, bultos e hinchazones. Puedes usar los siguientes tipos de cepillos:

  • Los cepillos alisadores tienen una capa de alambres finos y apretados que suelen estar curvados o presentan forma de gancho. Estos cepillos son útiles para distintos tipos de usos, como desenredar, quitar pelos sueltos y pequeños restos en los perros de pelo largo.
  • Los cepillos de agujas tienen una capa de dientes espaciados en forma de púas rectas. Los cepillos de púas también son aptos para desenredar y resultan muy adecuados para perros de pelo muy largo.
  • Los cepillos de cerdas y los peines metálicos se usan en la última fase de acicalamiento de los perros de pelo largo. Si el perro tiene el pelo corto, es probable que le baste con un cepillo de cerdas para cubrir todas las necesidades. Empiece con el acicalado del perro (sobre todo si es un cachorro) desde los primeros días para que se acostumbre a que lo manipulen.

 

 

 

Cómo cepillarlo

 

Juega con el perro antes de cada sesión y concédele una pausa cada pocos minutos. Recompénsale con un regalo y muestrale tu aprobación cuando hayas terminado. Sigue estos pasos para cepillar al perro:

  • Pon al perro sobre una mesa o arrodíllate al lado del animal. Empieza con un cepillo alisador o de púas para desenredar, quitar el pelo muerto y los pequeños restos de suciedad.
  • Para el pelo difícil de desenredar, aplica acondicionador de pelo especial para perros y peina o cepilla suavemente pequeñas zonas de la maraña.
  • Cuando el pelo esté suave, usa al final un cepillo de cerdas (para los perros de pelo corto) o un peine de púas anchas (para los perros de pelo largo).

 

 

 

Cuidado de los ojos

 

La piel y el pelo que rodean los ojos del perro son zonas sensibles de las que deberás ocuparte con la frecuéncia que sea necesaria. Siga estos pasos para mantener limpios los ojos de tu perro:

  • Pon una mano por encima de la cabeza del perro, de modo que puedas controlar sus movimientos.
  • Con la mano libre, usa una gasa humedecida para limpiar suavemente la piel y el pelo alrededor de cada ojo. Luego, sécalo con otra gasa.
  • Si ves que tu cachorro tiene algún pelo, o legaña dentro del ojo, échale unas gotitas de líquido para la limpieza de ojos (especial para perros) o suero fisiológico para que lo expluse, y luego retíralo con una gasa.
  • Examina de cerca los ojos del perro. Deben aparecer claros, brillantes y limpios, sin signos de inflamación. Si falla alguno de estos puntos, u observas algo fuera de lo habitual, lleva a tu cachorro al veterinario para que le haga una revisión.

 

 

 

Cuidado de las orejas

 

Las orejas pueden ser terreno abonado para las infecciones, pero no si se mantienen limpias y se cuidan con regularidad... Estos son los pasos que debes seguir para ello:

  • Empieza la sesión haciendo que el perro se tumbe sobre uno de sus lados, o ladee la cabeza. Aplica una solución de limpieza para los oídos (siempre especial para perros) directamente en el interior de la oreja del perro o echa un chorro de solución sobre una gasa o algodón y pásala suavemente por la parte exterior de la oreja. A continuación, coloca suavemente el algodón en el canal auditivo (no presiones el algodón hacia el interior del canal). 
  • Masajea suavemente la parte exterior de las orejas con tus manos durante uno o dos minutos para permitir que la solución ablande la suciedad y la cera del interior de la oreja.
  • Utiliza la esquina de una gasa limpia y empapada en solución para eliminar cualquier resto de suciedad o cera de cerca del canal auditivo. Limpia al principio del canal auditivo y en los pliegues exteriores de las orejas.
  • Si tu cachorro pertenece a una raza de pelo largo, cuando veas que tiene pelitos dentro de la oreja, tendrás que quitárselos con una pinza de depilar, o con los dedos, para evitar que se le obstruyan o infecten los oídos.

Consejos:

  • Termina cada sesión de limpieza de las orejas con elogios, juego y un premio para el perro, con objeto de que no llegue a temer la hora de aseo de las orejas.
  • Comprueba si hay indicios de enrojecimiento, hinchazón, secreciones, costra acumulada o mal olor. Estos signos, así como el hecho de que el perro sacuda con frecuencia la cabeza, pueden indicar un serio problema en los oídos. Si observas alguna de estas situaciones, llama al veterinario y concierta hora para una revisión.
  • Si el perro se resiste (que suele ser lo más normal en un principio), ve acostumbrándolo gradualmente a que le toque las orejas y las manipules para la limpieza.
  • Debes limpiar las orejas del perro siempre que lo asees, o al menos una vez al mes.

 

 

Cuidado dental

 

Además de los chequeos periódicos con el veterinario, una atención dental en casa dos veces al día contribuirá a reducir el riesgo de que Tu perro sufra una de las dolencias más habituales: la enfermedad periodontal.

  • Sujeta suavemente la cabeza del perro mientras examinas sus dientes y encías. Este examen diario ayudará al animal a acostumbrarse a que le explores la boca con los dedos.
  • Cuando el perro se sienta cómodo con el examen, introduce el cepillo de dientes (adecuado al tamaño de tu cachorro. Los cepillos de dientes para bebés son una buena opción). Usa pasta de dientes especial para perros. Cepilla suavemente los molares, de manera que el cepillo forme un ángulo que también te permita llegar a las encías.
  • Después de terminar con los molares, pasa a la parte delantera de la boca y cepilla los caninos. Sigue siempre una pauta para que tu perro pueda anticipar qué viene a continuación.

Sugerencia útil:

Observa si aparecen signos de infección (enrojecimiento e hinchazón) en las encías del perro, y llévalo al menos una vez al año a que le hagan una revisión dental.

 

 

Cuidado de las uñas

 

Por lo general, siempre y cuando tu perro salga a pasear con regularidad, sus uñas se gastarán al andar y con el ejercicio. No obstante, si ves que tu perro tiene las uñas demasiado largas, y piensas que necesita que se las corten, solicita a tu veterinario que te enseñe como hacerlo. Nunca lo hagas sin estar seguro de como hacerlo, ya que podrías cortárselas demasiado y provocarle una pequeña hemorragia. Tampoco utilices un cortauñas para personas, lo deberás hacer con uno especial para perros.

 

 

El baño