Cómo cortar las uñas de manera correcta


El cuidado de las uñas del perro debe formar parte de la rutina de higiene de nuestra mascota. Una longitud de uñas más larga de lo recomendable puede resultar molesta para el animal, ya que dificulta su movimiento. Cortar las uñas de nuestro amigo, no obstante, es una actividad delicada. Conviene tener en cuenta ciertos consejos para realizarla de forma apropiada y sin riesgo para el can.

Para realizar un corte correcto, limpio y sin astillamientos, debemos de recurrir a los cortauñas de tenaza especializados para mascotas (nunca debemos usar tijeras o alicate para humanos). Suelen venderse en tres tamaños, así que elegiremos el más adecuado al tamaño de nuestro perro.

Dentro de la estructura de las uñas del perro, encontramos una arteria, una vena y una terminación nerviosa. Cuando cortemos las uñas del perro, tendremos que tener cuidado de no cortar esta zona, ya que aparte de provocar una hemorragia, causaremos dolor a nuestro amigo. También tendremos que tener en cuenta los espolones, en caso de que los tuviera, pues esas uñas crecen torcidas hacia adentro, en forma de garra, y si no tenemos cuidado y las vigilamos y cortamos cuando proceda, pueden llegar a encarnarse.

Cuando las uñas son de color claro, es más sencillo realizar el corte, pues se ve muy bien donde termina la zona vascularizada, una rayita rosácea. El corte se realizará por debajo de dicha zona con la seguridad de no dañar al animal.

Cuando las uñas son negras, la cosa se complica un poco, ya que no podemos ver donde acaba la zona vascularizada, arteria,vena y nervio, y el corte es algo mas delicado.

Como no hay una medida general en cuanto a la longitud de la zona vascularizada, pues varia en razón del tamaño y raza del perro. Un truco para guiarnos un poco y saber hasta dónde podemos cortar, es hacerlo poco a poco, y cuando veamos un pequeño círculo en la parte frontal de la uña, entonces parar. De todos modos, si no estamos muy seguros, lo mejor es ser prudente y cortar muy poca cantidad de uña (que sea suficiente para que el perro camine con comodidad), aunque luego haya que cortarlas más a menudo.

Si llegáramos a cortar accidentalmente esta zona y el perro sangrara, le pondremos polvos hemostáticos para paralizar la hemorragia. Si no disponemos de ellos, se lo curaremos con betadine, y presionaremos la zona durante unos instantes con una compresa de gasa hasta que el sangrado cese. Nos aseguraremos de que el animal permanezca inactivo hasta entonces. De esta forma no habrá más complicación, aunque es recomendable que esto no ocurra.