Cómo integrar una segunda mascota al hogar


 

Las mascotas son sensibles a los cambios que se producen en el hogar cuando llega un segundo animalito al mismo, dado que se produce un desvío en la atención hacia el nuevo integrante de la casa, y se ven obligados a compartir un espacio que antes les era totalmente propio. Es importante ayudar a la mascota más antigua de la casa a sentirse bien con los cambios que genera la llegada del nuevo integrante del hogar.

La mascota teme ser desplazada y puede llegar a sufrir ansiedad o stress. Este sentimiento puede manifestarse con diferentes reacciones: hacer sus necesidades dentro de la casa, ladrar, maullar excesivamente, distanciarse de sus dueños, romper objetos, dar arañazos en la puerta de la casa.

A continuación te indicamos algunas pautas básicas para hacer que la convivencia entre ambos animales sea buena:

 

  • Durante el primer encuentro hay que jugar con la mascota que tiene más tiempo en el hogar, sacarlo a pasear y luego generar un reencuentro con la nueva mascota.
  • En los primeros días hay que evitar demostrar mucha atención a la mascota nueva en presencia del animal más antiguo para no generarle celos a este último. Hay que buscar la mejor manera de presentarlos para generar una buena convivencia entre los dos animales. Si ambos perros son cachorros no habrá inconvenientes, ya que inmediatamente las dos mascotas comenzarán a disfrutar de juegos y se relacionarán sin ningún inconveniente. Si la mascota dueña de casa (la más antigua) es adulta hay que acercar al  cachorro para que lo vea y lo huela, sobre todo en la región anogenital. De esta manera determinará que se trata de un cachorro, generando, habitualmente, interés y protección sobre el recién llegado. Hay que evitar las efusiones exageradas de la mascota dueña de casa que podrían traer algún riesgo para la nueva mascota, como un pisotón involuntario, arañazo o una agresión. Si alguno de los animales eriza el pelo o gruñe hay que retarlo decididamente para darle a entender de que no se le permitirá pelear.
  • Es importante no permitir que el nuevo integrante invada lugares de la otra mascota como pueden ser: la cama, el plato de comida, etc.
  • Las relaciones iniciales tienden a marcar niveles de jerarquía, que es la forma normal de vivir en una manada. El adulto es el que marca los límites y las conductas a seguir.
  • Habitualmente las mascotas adultas, aún los viejos, rejuvenecen estando y jugando con un similar.

 

 

 

Encuentro con las otras mascotas de la casa

 

Manten las mascotas de la familia separadas durante unos días del perro recién llegado.

Una vez que el cachorro se haya adaptado a su nueva "guarida", ponga una reja expandible para mascotas en la puerta o coloque al cachorro en su transportín. Permita a las otras mascotas que entren en la zona. Deje que se olisqueen y que se toquen a través de la caja o de la barrera. Repita este procedimiento varias veces durante los días siguientes. Posteriormente, permita que la mascota residente entre en la zona de la guarida y deje al cachorro fuera de su transportín.

Supervise el encuentro y vuelva  a la toma de contacto a través de la reja o transportín si surgen problemas.

 

 

La llegada de una mascota adulta

 

Si se trae a una mascota adulta hay que tener muchas más precauciones que cuando ingresa en el hogar un cachorro.

Hay que estar muy atentos a que las dos mascotas adultas no se peleen.

Por otro lado, si se lleva un gato dónde ya vive un perro hay que tener mucho cuidado por las peleas que se pueden generar.

Hay que tener en cuenta si el perro ha demostrado conductas cazadoras hacia otros felinos.

Por el contrario si se lleva un perro al lugar donde habita un gato es preferible mantenerlos separados al menos por una semana.

 

 

La relación perro y gato

 

Hay que dejar que se huelan pero a través de una puerta cerrada. Luego hay que retirar al can y abrir la puerta que anteriormente estaba cerrada. El gato prudentemente revisará el lugar. Hay que reiterar este procedimiento durante algunos días y luego acercarlos lentamente.

Posiblemente habrá que evitar que el cachorro corra hacia el gato, quien podría tomar esta acción como una agresión y un rápido arañazo complicaría las buenas relaciones que se desean establecer.