De viaje con tu perro


 

Si tienes planeado llevarte a tu perro cuando vayas de vacaciones, sigue los consejos facilitados en este apartado para garantizar que sea un viaje seguro y placentero tanto para él como para ti:

 

 

 

 

Identifica a tu perro

 

Los perros deben ir identificados en todo momento; esto es especialmente importante en los viajes. Las formas de identificación más utilizadas para las mascotas son las placas, los tatuajes y los microchips. Si aún no está identificado, no olvides hacerlo antes de salir de viaje. También tendrás que llevar su cartilla veterinaria-pasaporte.

 

 

Concierta una revisión veterinaria

 

Lo primero que hay que hacer antes de irse de vacaciones con el perro es pedir hora al veterinario para programar un chequeo. Una revisión puede servir para detectar un problema de salud y para renovar las vacunaciones que sea necesario. Consulta también con el veterinario las siguientes cuestiones relacionadas con el viaje:

Documentación. Viaja siempre con la cartilla del veterinario en la que se indique que el perro se encuentra en buen estado de salud y está debidamente vacunado contra la rabia y otras enfermedades. Pregunta a tu veterinario si existe alguna normativa específica relativa a las mascotas en el lugar de destino de tu viaje.

Tratamientos contra pulgas y lombrices. Consulta a tu veterinario si necesitas tratar a tu perro contra pulgas, dirofilariosis canina y otros parásitos

Alertas médicas. Consulta con tu veterinario si hay alguna patología canina específica en la zona que has previsto visitar, o si debes adoptar precauciones especiales en ese sentido.

 

 

Consejos para el viaje en avión

 

Si te dispones a viajar en avión, estas sugerencias pueden ayudarte a disfrutar de un viaje más seguro y cómodo para todos:

Llama con antelación e infórmate de las normas de la compañía aérea en lo referente al viaje con mascotas.

Algunas líneas aéreas permiten llevar un perro pequeño en una bolsa de transporte adecuada, que tenga cabida bajo el asiento del avión.

Los perros de mayor tamaño pueden viajar con el equipaje facturado.

Después de elegir un buen transportín de viaje (varias semanas antes de partir), prepara al perro para el transporte en el transportín.

 

 

Consejos para el viaje por carretera

 

Cuando el desplazamiento sea en coche, sigue las sugerencias que se indican a continuación para disfrutar de un viaje seguro y agradable para todos:

El perro ha de viajar preferiblemente en los asientos traseros del coche, no en el maletero. Si hay una mala combustión, los gases desprendidos por el motor pueden ser mortales para él. Tampoco es una buena solución abrirle un poco la puerta del portaequipajes, porque la gran mayoría padecen claustrofobia y lo pasan muy mal. Otra razón para no dejarlo en el maletero es porque los perros no transpiran por la piel, como los humanos, por lo que la regulación térmica debe hacerse por los pulmones y el ritmo respiratorio puede pasar de 30 a más de 200 movimientos por minuto, lo que puede ser extremadamente peligroso para su integridad física.

Aunque por desgracia lo vemos con frecuencia, no dejes que tu perro saque la cabeza por la ventanilla del coche. Si un insecto o un objeto extraño entra en sus ojos, puede dañarlos seriamente y de forma permanente. Manten al perro protegido en el interior del coche con un cinturón especial o dentro de un transportín de viaje. Un perro suelto en el coche puede distraer y estorbar al conductor. Además, en caso de accidente, aumentan las probabilidades de que el animal resulte herido.

Hay que tener en cuenta la posibilidad de que el perro se maree. Si es el caso del tuyo, puedes consultarlo con tu veterinario para que te recete algo contra ello. Aunque la mejor medida que se puede llevar a cabo es evitar que coma antes del desplazamiento. Pero, ante cualquier eventualidad, lo más conveniente es colocar una toalla o cualquier trozo de tela en la parte posterior del vehículo con tal de que no se manche la tapicería. No des de comer al perro durante las dos horas previas antes de partir. Si es posible, evita que coma cuando esté circulando. Sin embargo, si durante el viaje llega su hora de comida habitual, haga una parada de media hora para que coma, juegue un poco, haga ejercicio y sus necesidades.

Lleva una reserva de su comida habitual y agua en recipientes traídos de casa para evitar cambios de dieta y trastornos digestivos.

Es recomendable que planifiques una parada cada dos horas, como mínimo, para que el perro pueda hacer sus necesidades, un poco de ejercicio y beber.

Cuando las personas que van en el coche necesiten parar durante el viaje para comer, la mascota podrá permanecer dentro del vehículo, a la sombra y con las ventanillas parcialmente bajadas para que pueda respirar. En este sentido, cabe decir que no se debe dejar al animal dentro del coche durante los meses de verano, ni siquiera a la sombra, a riesgo de que pueda sufrir un shock térmico, causándole, incluso, la muerte.