El golpe de calor en los perros


¿Qué es un golpe de calor?

 

El golpe de calor es el nombre común de la hipertermia, una subida del calor corporal hasta tal punto que hay riesgo de daños y mal funcionamiento de los procesos fisiológicos. Sus efectos pueden ser temporales o irreversibles, pueden provocar la muerte, y dependen para cada animal del tiempo de exposición y de la temperatura. Cuanto mayores sean estos, mayores serán los daños.

 

La temperatura corporal

 

Los perros cuentan con un mecanismo, diferente al nuestro, que permite a su cuerpo regular la temperatura de los órganos más profundos.

Los perros no transpiran, y sólo eliminan el calor mediante tres mecanismos:

 

  • El jadeo
  • El “sudor”, solamente a través de las almohadillas de los pies
  • Zonas aisladas y de poco pelo, como el vientre

 

Gracias a esto pueden sobrevivir a unos cambios amplios de la temperatura en el exterior. Pero este sistema termorregulador no es lo bastante eficiente en casos

extremos, por lo que la temperatura interna puede seguir subiendo de forma imparable dañando sus órganos.

 

La temperatura corporal media de los perros es de 39º. A partir de aquí, cuando va subiendo, se van desencadenando una serie in crescendo de fallos internos, en la medida que su sistema termoregulador también va perdiendo el control de la situación, que pueden desembocar en la muerte del animal.

 

 

 

¿Por qué se produce un golpe de calor?

 

Como ya hemos comentado, los perros son mucho más sensibles al calor que los humanos, y un día caluroso puede ser muy peligroso si la exposición pasa de lo razonable.

 

En un clima caluroso de marcada humedad es muy difícil para los animales perder calor ya que el enfriamiento evaporativo no ocurre de manera efectiva.

El jadeo (principal forma de pérdida de calor), al forzar la mecánica respiratoria, aumenta la actividad de los músculos inspiradores y espiradores por lo que demanda mucha energía; esto provoca que el perro acabe con sus reservas de azúcar y sales minerales, que unido a la hipertermia, causa un colapso interno que puede acabar con nuestra mascota en muy poco tiempo.

Se trata, por tanto, de una urgencia médica con pronóstico de reservado a grave, dependiendo del desarrollo de las complicaciones. La mortalidad dependerá de la duración e intensidad de la hipertermia y del tiempo requerido para normalizar la temperatura corporal.

 

Factores de riesgo

 

Lista de las cosas que pueden desencadenar el golpe de calor, y que por tanto deben vigilarse:

 

  • Factores relacionados con el entorno:

 

- Elevadas temperaturas en el exterior
- Temperatura moderada en el exterior después de varios días de calor sofocante
- Humedad ambiental alta, que dificulta la propia eliminación del vapor de agua del animal
- Espacio reducido y/o mal ventilado: coche, remolque, habitación, patio pequeño, transportín...
- Poca cantidad de agua a disposición del animal, o no renovada a menudo
- Ausencia de sombra o sombra muy reducida
- Suelos de cemento


  • Factores relacionados con el animal:


- Muy joven o muy viejo
- Enfermo: insuficiencia cardíaca, insuficiencia respiratoria, estrés
- Razas braquicéfalas (hocico muy chato): Carlino, Bulldog, Bóxer, Pequinés… El jadeo es la principal vía de evaporación de calor y este proceso se ve limitado debido a los problemas respiratorios asociados a estas razas.
- Obesidad: la piel tiene más poder aislante
- Color de capa: los colores oscuros absorben más el calor
- Digestión: No dar de comer durante el día, sino al atardecer
- Ejercicio, absolutamente desaconsejado en horas de más calor

 

 

 

 

Síntomas del golpe de calor

 

Los síntomas aparecen cuando la temperatura interna supera los 42ºC:

  • Astenia: Falta o decaimiento considerable de fuerzas. Animal sin ganas de moverse.
  • Respiración rápida o costosa
  • Cianosis: mucosas de encías y conjuntiva azuladas por la deficiente oxigenación de la sangre
  • Hipersalivación
  • Temblores musculares e incluso vómitos
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Tambaleo

Si no conseguimos controlar estos síntomas, el proceso se agravará con fatales consecuencias:

  • Aparición de petequias, pequeñas manchas hemorrágicas en la piel
  • Mucosas pálidas y pegajosas
  • Hemorragia gastrointestinal
  • Insuficiencia hepática o renal
  • Edema cerebral
  • Fallo multiorgánico
  • Muerte

Pasos a seguir ante un golpe de calor

 

Lo primordial es bajarle la temperatura corporal a nuestra mascota.

  • Para bajar la temperatura corporal del animal debemos llevarlo a un sitio fresco y aplicar frío en las zonas más importantes, como son la cabeza, el cuello, las ingles y las axilas. De este modo, refrescaremos la sangre que va hacia el cerebro, evitando un posible daño cerebral, y bajaremos la velocidad de la respiración.
  • Pondremos al animal bajo un chorro de agua de unos 20ºC (el agua demasiado fría puede provocar hipotermia con efectos igualmente indeseables). Podemos poner una toalla húmeda bajo el perro, pero no lo cubriremos ni envolveremos con ella, ya que podría impedir una correcta disipación del calor y esto aumentaría su temperatura corporal.
  • Le humedeceremos la boca sin obligarle a beber, puesto que puede que sea incapaz de tragar y se ahogue.
  •  También podemos ayudarnos con un ventilador y/o aplicando alcohol en cuello, ingles, y axilas, porque, al evaporarse con rapidez, ayuda a que la temperatura corporal descienda antes.
  •  Mantendremos el enfriamiento hasta que su temperatura corporal sea de 39-39'5ºC.
  • A pesar de estos importantísimos primeros auxilios, es fundamental trasladar al animal a un Centro veterinario lo antes posible. No debemos olvidar que las complicaciones pueden ser muchas y no inmediatas (incluso entre tres y cinco días después de la recuperación pueden aparecer convulsiones, arritmias cardiacas, problemas renales...)
    Nuestro veterinario le hará un reconocimiento exhaustivo, le administrará la medicación pertinente en caso de necesitarla, y lo mantendrá en observación para comprobar su evolución.

 

¿Cómo evitar el golpe de calor?

 

  • El animal debe tener libre acceso a agua fresca y limpia para evitar la deshidratación
  • Mantendremos a nuestro perro en un espacio amplio y bien ventilado
  • Si tiene acceso a un patio o jardín, le procuraremos una amplia zona de sombra
  • Es preferible que le demos de comer a primera o última hora del día para evitar colapsos
  • A mediodía, siempre evitaremos pasear por zonas sin sombras y/o asfaltadas o con el suelo de cemento. En caso de salir, lo haremos durante un corto periodo de tiempo, siempre por zonas sombreadas y, a ser posible, con suelo de tierra. Si no os es posible encontrar un sitio así, adelantaremos o retrasaremos esta salida para que nuestro amigo pueda pasear cuando las temperaturas hayan descendido.
  • Restringiremos el ejercicio, especialmente en las horas más calurosas. En este caso, además de la elevada temperatura ambiental el problema se ve agravado por el calor interno generado por la actividad muscular.
  • NO LO DEJAREMOS DENTRO DE UN VEHÍCULO APARCADO. Quizás pensemos que abriendo un poco las ventanillas y buscando una sombrita el problema no se va a presentar. En un día caluroso, los vidrios de las ventanillas atraen la luz y la transforman en calor dentro del vehículo, haciendo que suba la temperatura hasta niveles muy peligrosos: con 43ºC en el exterior, el interior del coche puede alcanzar 56ºC en sólo 10 minutos y 65-70º C en 20 minutos (¡y esto sin estar directamente expuesto al sol y con las ventanillas semicerradas!!)
  • Si vamos de viaje con nuestra mascota y el coche no tiene aire acondicionado, llevaremos hielo, un par de toallas y agua. En las paradas, le ofreceremos agua fresca; y si vemos que va acalorado, mojaremos bien la toalla y dejaremos que se tumbe encima o que al menos ponga las patas (para que se le refrigeren las almohadillas).

 

 

Si por desgracia te ves en esta situación, ante todo, ¡mucha calma!. Realiza estos sencillos primeros auxilios, avisa a tu veterinario habitual y traslada al animal a la Clínica.